Adaptarnos a la educación virtual 

por Marcelo Rabuñal 

 

El confinamiento social necesario en los tiempos que vivimos ha hecho que la educación tuviera que reprogramar el modo en que se dan las clases. Los dispositivos tecnológicos, ya presentes en nuestra vida cotidiana, sumados a la gran velocidad de internet solucionaron rápidamente los medios por los que la educación se imparte. Pero adaptar una clase presencial a un medio electrónico no es solamente dar el mismo contenido mediante una cámara web. ¿Por qué?

El medio es el mensaje

Esta frase repetida hasta el cansancio en cualquier curso sobre comunicación ejemplifica muy bien las dificultades de adaptación que tienen los docentes tradicionales al enfrentarse a las nuevas plataformas.

Una clase dentro de un salón conlleva mucho más que exponer los contenidos de una lección, el docente utiliza todo su cuerpo y personalidad para conectar con los estudiantes. Se mueve en el salón y frente al pizarrón, ejemplifica mediante situaciones metafóricas inspiradas en la dinámica que tiene con los participantes.

Por otro lado la participación dentro de un mismo espacio promueve la sinergia entre los involucrados, crea una atmósfera de estudio por el sólo hecho de estar todos juntos en el mismo lugar, con un mismo objetivo.

El aula virtual

El medio ha cambiado, hoy la enseñanza se hace desde un lugar de menos conexión personal e implica una autodeterminación mucho más marcada por parte del alumno. Esto hace que las actividades planificadas y las maneras de presentar los contenidos tenga que ser repensado, enfatizando la búsqueda personal y reforzando la interactividad para suplir la falta de conexión directa con docentes y compañeros.

Para todo esto se están desarrollando nuevas herramientas de educación, con énfasis en la necesidad del estudiante que está solo en su casa frente a una pantalla. La gamificación, los videos de poca duración, los quizzes (cuestionarios) y las herramientas de participación social asincrónica y sincrónica, son algunas de las posibilidades que ofrecemos en la adaptación de los contenidos curriculares a aulas virtuales.

El mundo digital nunca va a sustituir a la educación presencial pero en los tiempos que corren debemos utilizar los mejores recursos para continuar la tarea más importante: formar personas.